Zapatos Postquirúrgicos

Los zapatos postquirúrgicos son utilizados para proteger y mantener el pie en una posición adecuada durante el proceso de recuperación después de haber sufrido un traumatismo o haberse realizado una operación. Es un zapato ancho y abierto, que se puede adaptar a cualquier tipo de pie y de vendajes.

Para escoger cualquier modelo se debe seguir las recomendaciones establecidas por el médico tratante, para determinar cuál es el modelo y forma del zapato que más se adapta a las necesidades del paciente. Puede llamarnos y le informaremos de cuál es el mejor zapato para usted.

 

Características de los zapatos postquirúrgicos

 Existen varios modelos adaptados a las necesidades de cada persona y a las indicaciones que suministre el médico especialista, a continuación se presenta las características generales:

  1. Trae una Suela rígida que permite que su efecto sea el de una férula, su función es inmovilizar el pie.
  2. La suela tiene forma de balancín tanto en la parte anterior como posterior, esto permite que el paciente pueda caminar más fácil.
  3. La suela debe ser antideslizante, con la finalidad de que el paciente tenga mayor estabilidad al caminar y evite correr el riesgo de que la suela se deslice al querer apoyarse.
  4. Se diseñan con una gran apertura que se adapta con cierre de velcro, lo que hace que sea recomendado para los pies inflamados o cuando los pies llevan un vendaje muy grande, ya que facilita la posición.

¿Para qué se utilizan los zapatos postquirúrgicos?

  1. Para proteger las articulaciones dolorosas: Permite que se realice las actividades diarias, reduciendo la carga de las articulaciones que se encuentran afectadas, lo que causará una disminución del dolor y del estrés de la articulación. El dolor de las articulaciones del pie en muchas ocasiones puede ser originado por un trauma, por infecciones, artritis, bursitis, tendinitis, gota, entre otros motivos.
  2. Por lesiones metatarsales: Es un síntoma que es muy común entre los corredores, que se manifiesta por ser un cansancio excesivo en el pie.
  3. Hallux valgus: Después de una operación de juanetes, se recomienda la utilización de este tipo de zapatos entre 4 y 5 semanas, o hasta que la inflamación y el dolor disminuya.
  4. Hallux rigidus: Es una deformación que se presenta en el primer dedo del pie causando rigidez, dolor y limitación para la movilidad, lo cual puede ser tratado con ejercicios y con cirugía, y para cualquiera de los dos casos es recomendado los zapatos con balancín en la suela.